Elegir un cerramiento de PVC o aluminio puede parecer una decisión relativamente sencilla. Material, color, dimensiones, sistema de apertura y presupuesto suelen convertirse en los primeros criterios de selección. Sin embargo, después de más de 35 años dedicados a la fabricación de cerramientos, en Unión Dürer sabemos que una ventana, una puerta o un gran cerramiento acristalado es mucho más complejo que la suma de estos elementos.
Cada proyecto presenta unas necesidades diferentes. Orientación, climatología, dimensiones del hueco, exposición al viento, contaminación acústica exterior, radiación solar, tipología del edificio, uso de las estancias, composición del acristalamiento, prestaciones térmicas, sistemas de apertura e instalación condicionan el resultado final.
Por eso, uno de los mayores errores consiste precisamente en buscar “la mejor ventana” en términos absolutos.
No existe una solución universalmente perfecta.
Existe el cerramiento adecuado para las necesidades concretas de cada proyecto.
Esta diferencia resulta fundamental para pequeños fabricantes y talleres especializados, pero también para constructoras, promotores y arquitectos que necesitan integrar los cerramientos dentro de proyectos técnicamente cada vez más exigentes.
En 2026, además, la correcta prescripción adquiere todavía mayor importancia. Eficiencia energética, confort interior, rehabilitación, control solar, durabilidad, impacto ambiental y digitalización están modificando progresivamente los criterios con los que se seleccionan los productos de construcción.
Una decisión incorrecta puede traducirse en problemas de aislamiento, sobrecalentamiento, infiltraciones, ruido, condensaciones, dificultades de funcionamiento o mayores necesidades de mantenimiento. Y muchas veces estos problemas no aparecen porque el producto sea de mala calidad, sino porque se ha elegido una excelente solución para una necesidad equivocada.
En este artículo analizamos los 10 errores más importantes al elegir cerramientos de PVC y aluminio y explicamos cómo evitarlos aplicando el conocimiento acumulado durante más de tres décadas de experiencia en Unión Dürer.
Error 1. Elegir el cerramiento únicamente por precio y no por prestaciones
El precio es, lógicamente, una variable importante en cualquier proyecto.
El problema aparece cuando se convierte en el criterio principal para comparar dos cerramientos que técnicamente pueden ser muy diferentes.
Dos presupuestos pueden describir aparentemente el mismo producto: una ventana de determinadas dimensiones, color, sistema de apertura y doble acristalamiento.
Sin embargo, detrás de esa descripción pueden existir diferencias significativas.
Lo que realmente deberíamos comparar
Una comparación profesional debería estudiar aspectos como:
- Sistema de perfiles.
- Profundidad constructiva.
- Transmitancia térmica.
- Composición del acristalamiento.
- Herrajes.
- Juntas.
- Refuerzos.
- Permeabilidad al aire.
- Estanqueidad al agua.
- Resistencia al viento.
- Calidad de fabricación.
- Instalación.
- Mantenimiento.
- Soporte técnico.
Por tanto, comparar únicamente el importe final puede significar comparar productos que realmente no son equivalentes.
Precio de adquisición y coste durante la vida útil
Este matiz resulta especialmente importante para constructoras y promotores.
El precio pagado inicialmente representa únicamente una parte del coste asociado al cerramiento.
Durante años pueden aparecer gastos relacionados con mantenimiento, regulaciones, reparaciones, consumo energético, incidencias o sustitución prematura.
Una solución inicialmente más económica puede dejar de serlo si genera mayores costes posteriores.
Cómo evitar este error
Antes de comparar presupuestos debemos asegurarnos de que las configuraciones sean técnicamente equivalentes.
No deberíamos preguntar únicamente:
“¿Cuánto cuesta?”
También:
“¿Qué prestaciones, durabilidad, calidad y servicio estoy obteniendo por ese precio?”
La solución adecuada no tiene por qué ser la más cara.
Debe ser aquella capaz de ofrecer las prestaciones necesarias con una relación coherente entre inversión, calidad y vida útil.
Error 2. Elegir primero PVC o aluminio y estudiar después las necesidades del proyecto
“¿Qué es mejor, PVC o aluminio?”
Es probablemente una de las preguntas más repetidas dentro del sector.
Sin embargo, técnicamente no debería ser la primera.
La primera pregunta tendría que ser:
¿Qué necesita este proyecto?
No existe un material universalmente superior
PVC y aluminio presentan características diferentes y ambos permiten desarrollar cerramientos de altas prestaciones.
El PVC destaca especialmente por su capacidad para configurar sistemas con excelentes niveles de aislamiento térmico.
El aluminio ofrece una gran versatilidad arquitectónica, resistencia, durabilidad y capacidad para resolver soluciones de grandes dimensiones y diseños especialmente exigentes.
Pero determinar cuál es “mejor” sin conocer previamente el proyecto simplifica excesivamente la decisión.
Cada edificio plantea un problema diferente
No presenta las mismas necesidades:
-Una rehabilitación residencial orientada a mejorar el aislamiento.
-Una vivienda contemporánea con grandes superficies acristaladas.
-Un hotel situado en una zona acústicamente exigente.
-Una promoción residencial.
-Un edificio terciario con grandes requerimientos arquitectónicos.
Intentar resolver todos estos proyectos partiendo de una preferencia predeterminada por un material significaría invertir el proceso correcto de prescripción.
Cómo evitar este error
Antes de decidir entre PVC y aluminio debemos estudiar:
- Dimensiones.
- Arquitectura.
- Ubicación.
- Climatología.
- Orientación.
- Necesidades térmicas.
- Necesidades acústicas.
- Exposición solar.
- Sistema de apertura.
- Estética.
- Mantenimiento.
- Presupuesto.
La experiencia nos ha enseñado que las necesidades del proyecto deben determinar el producto, y no al contrario.
Error 3. Valorar únicamente el perfil y olvidarse de que una ventana es un sistema completo
Uno de los errores más frecuentes consiste en identificar la calidad de una ventana exclusivamente con las características de su perfil.
– Número de cámaras.
-Milímetros de profundidad.
-Material.
-Refuerzos.
-Diseño.
Son variables importantes, pero una ventana no es únicamente un perfil.
Perfil + vidrio + herraje + fabricación + instalación
El rendimiento final depende de la interacción entre todos estos elementos.
Podemos seleccionar un excelente sistema de perfiles y combinarlo con un acristalamiento inadecuado, o fabricar una ventana técnicamente avanzada e instalarla incorrectamente.
En ambos casos estaremos desaprovechando parte de sus prestaciones.
Uf, Ug y Uw no significan lo mismo
Este es un punto especialmente importante para el profesional.
De manera simplificada:
–Uf hace referencia a la transmitancia térmica del marco.
–Ug corresponde al acristalamiento.
–Uw representa la transmitancia térmica de la ventana completa.
Por tanto, utilizar únicamente una excelente cifra correspondiente al perfil para describir el comportamiento térmico de toda la ventana puede inducir a error.
¿Cuanto menor sea Uw, mejor?
Desde el punto de vista estrictamente térmico, un valor Uw inferior representa una menor transmisión de calor.
Pero esto tampoco significa que todos los proyectos necesiten automáticamente el valor más bajo disponible.
La prescripción profesional busca las prestaciones necesarias, no necesariamente las máximas técnicamente posibles.
Sobredimensionar puede incrementar costes, peso o utilización de recursos sin aportar un beneficio proporcional.
Cómo evitar este error
Debemos analizar siempre el cerramiento completo y trabajar con prestaciones correspondientes a la configuración real.
No basta con seleccionar un buen perfil, tenemos que diseñar una buena ventana.
Error 4. Elegir incorrectamente el acristalamiento y pensar que “más vidrio” significa siempre mejores prestaciones
“Triple vidrio es mejor que doble vidrio”.
Esta afirmación puede parecer lógica, pero necesita matices.
El número de hojas de vidrio influye en las prestaciones del acristalamiento, aunque no constituye el único factor.
También debemos estudiar:
- Espesores.
- Cámaras.
- Gases.
- Capas de baja emisividad.
- Factor solar.
- Fransmisión luminosa.
- Aislamiento acústico.
- Seguridad.
- Separadores.
El vidrio debe responder a un objetivo
Una vivienda situada junto a una carretera puede necesitar una configuración orientada especialmente al aislamiento acústico.
Una gran fachada oeste puede requerir especial atención al control solar.
Un edificio situado en una zona climática exigente puede priorizar determinadas prestaciones térmicas.
Por tanto, el vidrio debería seleccionarse después de responder:
¿Qué necesitamos conseguir?
Aislamiento térmico y aislamiento acústico no son lo mismo
Otro error habitual consiste en pensar que una ventana con excelentes prestaciones térmicas será automáticamente excelente frente al ruido.
No necesariamente.
El aislamiento térmico busca limitar la transmisión de calor.
El aislamiento acústico intenta reducir la transmisión sonora.
Aunque algunos componentes influyen en ambos comportamientos, las soluciones técnicas pueden ser diferentes.
El ruido también debe diagnosticarse
Tráfico, ferrocarril, ocio nocturno o actividad industrial no presentan exactamente el mismo comportamiento acústico.
En determinados proyectos pueden ser necesarias composiciones específicas, asimetrías de espesores o vidrios laminados con prestaciones acústicas determinadas.
Cómo evitar este error
No debemos seleccionar el acristalamiento al final del presupuesto como un accesorio.
Debe formar parte de la prescripción desde el principio.
El mejor vidrio no es necesariamente el que incorpora más hojas o mayor espesor.
Es el que proporciona las prestaciones que necesita ese proyecto concreto.
Error 5. Diseñar pensando únicamente en el frío y olvidarse del control solar y el confort de verano
Durante muchos años hablar de eficiencia energética en ventanas significaba fundamentalmente hablar de reducir las pérdidas de calor durante el invierno.
Este objetivo continúa siendo fundamental, pero en España existe otra variable que resulta imprescindible considerar: el comportamiento meteorológico durante el verano.
Una ventana eficiente debe funcionar durante las cuatro estaciones
Una fachada con elevada exposición solar puede recibir importantes ganancias térmicas a través del acristalamiento.
Esto adquiere especial importancia en la arquitectura contemporánea, donde las superficies acristaladas son cada vez mayores.
Aquí intervienen:
- Orientación.
- Superficie de vidrio.
- Factor solar.
- Protecciones exteriores.
- Sombreamiento.
- Estanqueidad.
- Ventilación.
- Características climáticas.
El factor solar también forma parte de la prescripción
No deberíamos buscar indiscriminadamente el factor solar más bajo. Una correcta selección necesita equilibrar control de ganancias solares, iluminación natural y comportamiento energético.
La orientación vuelve a ser determinante, una fachada norte y una fachada oeste no reciben las mismas condiciones.
Por ello, especificar exactamente el mismo acristalamiento para todos los huecos del edificio puede no ser siempre la solución óptima.
Grandes acristalamientos: diseño y eficiencia deben convivir
La arquitectura de alto standing apuesta cada vez más por perfiles minimalistas, grandes superficies de vidrio y continuidad entre interior y exterior.
Estas soluciones pueden ofrecer resultados extraordinarios, pero cuanto más ambicioso sea el diseño, mayor importancia adquiere la ingeniería.
Una gran hoja acristalada no es simplemente una ventana pequeña ampliada.
Peso, cargas de viento, vidrio, herrajes, apoyos, seguridad, comportamiento solar e instalación deben estudiarse específicamente.
Cómo evitar este error
Debemos analizar el cerramiento durante todo el año.
En grandes superficies acristaladas, además, fabricante, arquitecto y constructora deberían trabajar conjuntamente desde las primeras fases del proyecto.
La arquitectura de alto standing necesita más técnica detrás del diseño, no menos.
Error 6. Ignorar permeabilidad al aire, estanqueidad al agua y resistencia al viento
Transmitancia térmica y acristalamiento suelen concentrar buena parte de la atención comercial.
Pero una ventana debe responder a muchas más exigencias, entre ellas:
–Permeabilidad al aire, estanqueidad al agua y resistencia a la carga de viento.
Una ventana aislante también debe ser estanca
Un cerramiento puede incorporar excelentes materiales y perder parte de su rendimiento si permite infiltraciones de aire no controladas.
Estas infiltraciones pueden provocar:
- Pérdida de confort.
- Corrientes.
- Incremento de demanda energética.
- entrada de polvo.
- Reducción del confort acústico.
Estanqueidad no significa ausencia de ventilación
Este concepto es fundamental. Un edificio no necesita “respirar” accidentalmente a través de juntas deficientes, necesita ventilarse mediante los sistemas previstos para ello.
La ventilación es controlada, la infiltración, no.
Tampoco todas las fachadas reciben las mismas cargas
Altura, orientación, situación geográfica, entorno y exposición modifican las condiciones a las que estará sometido el cerramiento.
Una ventana protegida en una planta baja no trabaja bajo las mismas exigencias que un gran acristalamiento instalado en una fachada elevada y expuesta.
Cómo evitar este error
Las prestaciones deben seleccionarse atendiendo a las características reales del proyecto. No deberíamos utilizar automáticamente una misma configuración para cualquier hueco sin comprobar previamente las exigencias que deberá soportar.
Error 7. Elegir correctamente la ventana pero equivocarse en el sistema de apertura, dimensiones o utilización
-Corredera.
-Practicable.
-Oscilobatiente.
-Elevadora.
-Plegable.
Cada sistema responde a necesidades funcionales y arquitectónicas diferentes, elegirlo únicamente por estética puede generar problemas posteriores.
La apertura condiciona el uso cotidiano
Antes de seleccionar deberíamos estudiar:
- Dimensiones.
- Frecuencia de utilización.
- Espacio disponible.
- Ventilación.
- Accesibilidad.
- Peso.
- Estanqueidad requerida.
- Facilidad de manejo.
Una practicable puede proporcionar determinadas ventajas de estanqueidad, pero necesita espacio para realizar su recorrido.
Una corredera optimiza el espacio y puede permitir resolver grandes huecos, aunque existen sistemas de corredera con comportamientos técnicos muy diferentes.
Una elevadora puede resultar especialmente adecuada para determinadas dimensiones y proyectos arquitectónicos.
El peso importa
A medida que aumenta la superficie acristalada aumenta también el peso.
Esto condiciona:
- Perfiles.
- Herrajes.
- Transporte.
- Manipulación.
- Instalación.
- Facilidad de utilización.
No olvidar al usuario
Un cerramiento puede ser técnicamente excelente y resultar incómodo para quien debe utilizarlo diariamente.
La arquitectura debe considerar también accesibilidad, ergonomía y facilidad de manejo.
Cómo evitar este error
Antes de seleccionar una apertura debemos preguntarnos no solo:
“¿Cómo queremos que quede?”
sino:
“¿Cómo se utilizará todos los días?”
Error 8. Invertir en una ventana de altas prestaciones y descuidar cajones, puentes térmicos e instalación
Este es uno de los errores que mayores consecuencias puede tener.
Podemos seleccionar un excelente perfil, un gran acristalamiento, herrajes de calidad, una configuración con excelentes prestaciones térmicas, pero todavía queda una fase crítica:
-Integrar correctamente el cerramiento en el edificio.
La ventana no termina donde acaba el marco
El encuentro entre cerramiento y fachada constituye un punto especialmente sensible.
Una discontinuidad del aislamiento, posición incorrecta dentro del hueco o sellado deficiente puede favorecer:
- Infiltraciones.
- Pérdidas térmicas.
- Problemas de estanqueidad.
- Condensaciones.
- Reducción del aislamiento acústico.
El cajón de persiana también forma parte del sistema
Cuando existe persiana, el cajón no debería considerarse un accesorio secundario. Un cajón con prestaciones deficientes puede convertirse en uno de los puntos débiles de la envolvente.
Esto resulta especialmente importante en rehabilitación, donde encontramos cajones antiguos con comportamientos térmicos muy inferiores a los de las nuevas ventanas.
La espuma de poliuretano no resuelve automáticamente toda la instalación
La espuma puede desempeñar una función importante dentro de determinados sistemas de montaje. Pero rellenar un hueco con espuma no significa necesariamente haber resuelto correctamente aislamiento, estanqueidad, protección frente al agua y durabilidad del encuentro.
Fabricación e instalación forman parte de la misma promesa
El usuario final no experimenta el Uw escrito en una ficha, experimenta si tiene frío.
No experimenta una clasificación de estanqueidad, experimenta si entra agua.
No experimenta únicamente un valor acústico, experimenta cuánto ruido escucha.
Por ello, las prestaciones deben trasladarse desde el diseño y la fábrica hasta el edificio terminado.
Cómo evitar este error
Debemos estudiar desde el principio:
- Posición de la ventana.
- Características del muro.
- Aislamiento.
- Fijaciones.
- Sellados.
- Cajón.
- Encuentro con fachada.
- Procedimiento de instalación.
Y trabajar siempre con profesionales cualificados.
Error 9. Sustituir ventanas o seleccionar soluciones “sostenibles” sin analizar el edificio y su ciclo de vida
La rehabilitación energética será uno de los grandes campos de actividad del sector durante los próximos años, sin embargo, sustituir ventanas no significa automáticamente haber realizado una rehabilitación energética integral.
Mejorar una parte puede modificar el comportamiento del conjunto
Imaginemos una vivienda antigua con:
- Fachada poco aislada.
- Infiltraciones.
- Cajones deficientes.
- Puentes térmicos.
- Problemas de humedad.
- Ventilación insuficiente.
Sustituimos sus antiguas ventanas por cerramientos modernos y mucho más estancos. Hemos mejorado una parte importante de la envolvente. Pero no necesariamente hemos resuelto el resto de problemas.
Incluso determinadas patologías existentes pueden hacerse más evidentes al cambiar las condiciones de estanqueidad.
Ventanas, fachada y ventilación deben estudiarse conjuntamente
La rehabilitación profesional necesita una visión global:
-Aislamiento.
-Cerramientos.
-Ventilación.
-Puentes térmicos.
-Protección solar.
-Climatización, etc.
Cada elemento desempeña una función diferente, pero todos influyen sobre el comportamiento final.
Sostenibilidad no significa simplemente “material reciclable”
Este es otro error creciente.
Para evaluar correctamente la sostenibilidad de un cerramiento debemos mirar más allá del material, importando factores como:
- Fabricación.
- Prestaciones energéticas.
- Durabilidad.
- Mantenimiento.
- Reparabilidad.
- Transporte.
- Vida útil.
- Desmontaje.
- Recuperación.
- Reciclaje.
Una ventana permanece instalada durante décadas y durante ese tiempo su comportamiento energético también forma parte de su impacto.
2026: el ciclo de vida adquiere cada vez mayor importancia
La evolución normativa europea está reforzando precisamente esta perspectiva. La evaluación ambiental de los edificios avanza hacia una consideración más amplia que incluye no solo la energía utilizada durante su funcionamiento, sino también aspectos relacionados con productos, construcción, sustituciones y final de vida.
Esto significa que arquitectos, promotores y constructoras necesitarán progresivamente información ambiental más estructurada y verificable.
Cómo evitar este error
En rehabilitación debemos analizar el edificio antes de prescribir la ventana, y cuando hablamos de sostenibilidad debemos estudiar el producto durante todo su ciclo de vida.
Un cerramiento sostenible no es únicamente aquel cuyo material puede reciclarse; es aquel capaz de proporcionar las prestaciones necesarias durante una larga vida útil utilizando los recursos de manera eficiente.
Error 10. Elegir fabricante o proveedor únicamente por producto y no por experiencia, soporte y capacidad técnica
Llegamos al último error y, desde nuestra experiencia, a uno de los más importantes para el mercado profesional.
Encontrar una empresa capaz de fabricar una determinada ventana es necesario, pero no debería ser suficiente.
En proyectos complejos, el valor del fabricante comienza antes de producir y continúa después de entregar.
El fabricante como colaborador técnico
Una constructora o un arquitecto puede necesitar:
- Asesoramiento.
- Estudio de soluciones.
- Documentación técnica.
- Apoyo en mediciones.
- Resolución de detalles.
- Formación.
- Asistencia.
- Seguimiento.
- Servicio posterior.
Cuando aparece una dificultad es cuando esta capacidad de respuesta adquiere verdadero valor.
Incorporar al fabricante demasiado tarde también es un error
En determinados proyectos arquitectónicos, el especialista en cerramientos participa cuando ya están cerradas las dimensiones, huecos, estética y detalles constructivos.
Entonces comienza la búsqueda de una solución capaz de adaptarse a todas las decisiones anteriores.
En grandes dimensiones, soluciones minimalistas o proyectos con prestaciones especialmente exigentes, involucrar al fabricante desde las primeras fases puede evitar modificaciones posteriores.
La experiencia genera criterio
En Unión Dürer contamos con más de 35 años de experiencia en la fabricación de cerramientos de PVC y aluminio.
La experiencia no consiste únicamente en conocer muchos productos, sino en haber analizado durante años diferentes necesidades, configuraciones, obras e incidencias y transformar ese conocimiento en criterio técnico.
Un fabricante especializado debería poder preguntar:
-¿Es viable esa dimensión?
-¿Ese vidrio responde a la necesidad?
-¿El peso es compatible con el sistema?
-¿La apertura será cómoda?
-¿Las prestaciones están correctamente dimensionadas?
-¿Existe una alternativa técnicamente más adecuada?
Saber decir “no” también forma parte del asesoramiento
Existe una idea que consideramos especialmente importante.
Un buen fabricante no debería limitarse a explicar todo lo que puede fabricar, también debe saber indicar cuándo no recomienda una determinada solución y explicar por qué.
Esta capacidad resulta especialmente valiosa para arquitectos y constructoras, ya que la confianza profesional no se construye diciendo que todo es posible.
Se construye ofreciendo respuestas técnicamente fundamentadas.
Formación y conocimiento
Los cerramientos actuales presentan un nivel tecnológico cada vez mayor. Vidrios, perfiles, herrajes, grandes dimensiones, instalación, eficiencia energética y normativa evolucionan continuamente.
Por ello, en Unión Dürer entendemos la formación de técnicos y profesionales como parte de nuestra filosofía de calidad. Un excelente producto necesita personas capaces de prescribirlo, fabricarlo e instalarlo correctamente.
Cómo evitar este error
Al elegir fabricante no deberíamos valorar únicamente catálogo y precio, sino también:
–Experiencia + capacidad técnica + documentación + formación + soporte + servicio + confianza.
Porque comprar un cerramiento significa también elegir quién estará detrás cuando el proyecto necesite una respuesta.
Cómo elegir correctamente un cerramiento: 10 preguntas antes de tomar una decisión
Después de conocer los errores podemos transformar toda esta información en un procedimiento práctico.
1. ¿Dónde se instalará?
Ubicación, climatología, orientación, altura y exposición condicionan la solución.
2. ¿Qué queremos conseguir?
Debemos establecer prioridades: aislamiento térmico, acústico, control solar, seguridad, grandes dimensiones, estética, accesibilidad o eficiencia energética.
3. ¿Qué dimensiones tendrá?
Las dimensiones condicionan perfiles, vidrio, peso, herrajes y sistemas de apertura.
4. ¿Qué comportamiento térmico necesitamos?
Debemos trabajar con las prestaciones del conjunto y no únicamente del perfil.
5. ¿Existe una necesidad acústica específica?
Si existe, conviene identificarla antes de seleccionar la composición del acristalamiento.
6. ¿Cómo recibe el sol cada fachada?
Orientación, superficie de vidrio, factor solar y protecciones deben estudiarse conjuntamente.
7. ¿Qué sistema de apertura se adapta al uso?
Arquitectura y funcionalidad deben convivir.
8. ¿Cómo se integrará en la fachada?
Debemos estudiar aislamiento, sellados, cajones, puentes térmicos y posición del cerramiento.
9. ¿Quién lo fabricará e instalará?
La experiencia y cualificación de los profesionales forman parte del rendimiento final.
10. ¿Estamos eligiendo por necesidades reales o por costumbre?
Esta última pregunta resulta especialmente importante. Haber utilizado siempre una determinada solución no significa que continúe siendo la mejor para todos los proyectos.
Lo que más de 35 años fabricando cerramientos nos han enseñado
Después de más de tres décadas trabajando en el sector, existen algunas conclusiones que resumen nuestra manera de entender la correcta elección de un cerramiento.
No existe la ventana perfecta para todos los proyectos
Existe la solución adecuada para unas necesidades determinadas.
La ventana debe entenderse como un sistema
Perfil, vidrio, herrajes, juntas, fabricación e instalación deben funcionar conjuntamente.
Las prestaciones tienen que llegar hasta la obra
Un excelente dato técnico pierde parte de su sentido si una instalación deficiente impide reproducir esas prestaciones en el edificio.
Más prestaciones no siempre significa una mejor prescripción
La calidad técnica también consiste en utilizar exactamente los recursos que necesita el proyecto.
El profesional necesita información, no únicamente producto
Documentación, asesoramiento y formación adquieren cada vez mayor importancia.
La calidad debe medirse también con el paso del tiempo
Durabilidad, mantenimiento y capacidad de reparación forman parte del valor real de un cerramiento.
La confianza se demuestra cuando aparece una dificultad
Es entonces cuando el soporte y la experiencia del fabricante adquieren verdadero valor.
Conclusión: elegir el mejor cerramiento significa hacer las preguntas correctas
Después de analizar estos diez errores resulta evidente que elegir una ventana es mucho más complejo que escoger entre PVC y aluminio, comparar precios o seleccionar un color.
Un cerramiento forma parte de la envolvente del edificio, pero además condiciona:
-El aislamiento.
-El confort.
-El ruido.
-La entrada de luz.
-La seguridad.
-La arquitectura.
-El consumo energético.
-El mantenimiento.
Y durante muchos años será uno de los elementos responsables de separar dos ambientes sometidos a condiciones completamente diferentes, por eso, el mayor error sería tratarlo como un producto sencillo.
Después de más de 35 años fabricando cerramientos de PVC y aluminio, en Unión Dürer hemos aprendido que las mejores decisiones comienzan casi siempre de la misma manera: haciendo preguntas antes de ofrecer respuestas.
-¿Qué necesita el proyecto?
-¿Dónde estará instalado?
-¿Qué dimensiones tendrá?
-¿Qué prestaciones necesitamos?
-¿Qué vidrio debemos utilizar?
-¿Qué sistema de apertura resulta adecuado?
-¿Cómo se integrará en la fachada?
-¿Quién lo instalará?
-¿Cómo queremos que funcione dentro de veinte años?
Solo después de saber toda esta información debemos seleccionar el producto, porque no existe una única ventana capaz de resolver perfectamente todos los edificios.
Existe algo mucho más importante: un cerramiento correctamente diseñado, prescrito, fabricado e instalado para responder a las necesidades concretas de cada proyecto.
Y precisamente ahí es donde experiencia, especialización y conocimiento técnico marcan la diferencia.
Preguntas frecuentes sobre cómo elegir el cerramiento adecuado
¿Qué hay que tener en cuenta para elegir una ventana?
Ubicación, orientación, dimensiones, climatología, aislamiento térmico y acústico, exposición solar, sistema de apertura, acristalamiento, estanqueidad, arquitectura e instalación. La decisión debe realizarse sobre el conjunto y no únicamente sobre el material del perfil.
¿Es mejor una ventana de PVC o de aluminio?
Depende del proyecto. Ambos materiales permiten desarrollar soluciones de altas prestaciones. La elección debe atender a dimensiones, arquitectura, necesidades térmicas, diseño, utilización, mantenimiento y demás requisitos específicos.
¿Cuál es el error más habitual al elegir ventanas?
Uno de los más frecuentes es comparar únicamente precio y apariencia sin comprobar si prestaciones y configuraciones son realmente equivalentes.
¿Qué es más importante: el perfil o el vidrio?
Ambos forman parte de un sistema. Perfil, acristalamiento, herrajes, juntas, fabricación e instalación condicionan conjuntamente el rendimiento.
¿Qué valor Uw debe tener una buena ventana?
No existe un único valor adecuado para todos los proyectos. Dependerá de ubicación, clima, características del edificio, exigencias aplicables y objetivos de eficiencia. En términos generales, un Uw menor representa una menor transmitancia térmica del conjunto.
¿Es siempre mejor el triple acristalamiento?
No. La configuración adecuada depende de las prestaciones requeridas. Tipo de vidrio, cámaras, tratamientos, factor solar, aislamiento acústico y orientación también deben considerarse.
¿Cómo elegir una ventana para reducir el ruido?
Conviene conocer las características del ruido antes de seleccionar la solución. Composición del vidrio, estanqueidad del cerramiento, cajones e instalación pueden influir notablemente sobre el resultado.
¿Por qué es importante el factor solar?
Porque ayuda a evaluar la energía solar que atraviesa el acristalamiento. Resulta especialmente relevante en fachadas expuestas y grandes superficies de vidrio para controlar el riesgo de sobrecalentamiento.
¿Por qué la instalación es tan importante?
Porque una ejecución incorrecta puede provocar infiltraciones, puentes térmicos, problemas de estanqueidad, reducción del aislamiento acústico y dificultades de funcionamiento.
¿Hay que revisar el cajón de persiana al sustituir las ventanas?
Sí, especialmente en rehabilitación. Un cajón antiguo con bajas prestaciones puede seguir siendo un punto débil aunque instalemos una ventana mucho más eficiente.
¿Cómo elegir ventanas para una rehabilitación energética?
Conviene estudiar el edificio globalmente: fachada, aislamiento, ventilación, puentes térmicos, orientación, protección solar y cerramientos existentes.
¿Cuándo debería participar el fabricante en un proyecto?
Cuanto más complejo sea el proyecto, antes. En grandes dimensiones, soluciones minimalistas o elevadas exigencias energéticas, involucrarlo desde las primeras fases puede ayudar a evitar modificaciones posteriores.
¿Qué debería valorar una constructora al elegir proveedor?
Calidad, capacidad técnica y productiva, documentación, trazabilidad, cumplimiento de especificaciones, coordinación, experiencia y servicio posterior.
¿Qué debería valorar un arquitecto?
Además de las prestaciones del producto, capacidad de asesoramiento, documentación técnica, resolución de detalles, experiencia y viabilidad de las soluciones propuestas.
¿Qué debería buscar un taller profesional en su fabricante?
Producto de calidad, soporte técnico, formación, variedad de soluciones, fiabilidad y capacidad de respuesta ante proyectos especiales.
¿Cómo saber si hemos elegido correctamente el cerramiento?
Cuando la elección procede de analizar primero las necesidades del proyecto y después seleccionar material, perfil, vidrio, herrajes, apertura e instalación necesarios para responder a ellas.
Elegir correctamente no consiste en encontrar el cerramiento con más prestaciones, sino las prestaciones adecuadas para cada proyecto.